PANTALLA VERDE, TECNOLOGÍAS DE VANGUARDIA Y POST PRODUCCIÓN DIGITAL, ¿EL CINE DE HOY?
- abece
- 25 feb 2022
- 2 min de lectura

Vuelvo a ver King Kong, las tres versiones y, bueno, la diferencia es abismal cuando aparece el primate gigante, sobre todo. Claro, se nota desde los créditos iniciales pero son los monos y el resto de los monstruos quienes destacan en este tipo de filmes, revelando así la tecnología vigente en cada una de las producciones.
Cierto, ahora mismo, para cualquiera de nosotros, habitantes del siglo XXI, la versión del Rey de los Gorilas de 1933 es tosca e incluso provoca risa pues los movimientos y la interacción con otros elementos parece falsa, de otra película; también la que se filmó en 1976, con Jessica Lange, Jeff Bridges y compañía, tiene evidentes fallas, como Kong mismo, que parece alguien con un disfraz de gorila, tan burdo como eso. También lo es el truco del tamaño y las peleas entre colosos
En cambio, las tres cintas que se han presentado en este siglo han mostrado escenas espectaculares con los King Kongs, los demás colosos, la escenografía, los personajes y la unión de todos los elementos. Y la acción, de esta manera, está garantizada, pese a tratarse de productos comerciales, no precisamente obras de arte.

Tampoco es así con los filmes de superhéroes, muy de moda y muy criticados por todo aquel reconocido como experto en cine. Dejando de lado los intereses millonarios en juego, son espectáculos cuyas fuentes y fines son el espectáculo, la acción explosiva, las escenas memorables y una eterna continuidad que, obvio, termina siendo repetitiva, como la vida misma. Tal vez. El asunto es que se trata de la música pop del cine, muchas veces es un idioma de difícil acceso para los grandes maestros, como ha sucedido con la misma música, dividida en gran parte del mundo entre clásica y el resto…. Vamos, ni siquiera vale la pena el interés de los grandes cineastas como Francis Ford Coppola (El Padrino,1972, Apocalipsys Now, 1979, Rebeldes, 1983, Drácula. De Bram Stoker, 1992); Ridley Scott (Alien, 1977, Blade Runner, 1982, Thelma and Louis, 1991, Gladiador, 2000, Black Hawk down, 2001); Steven Spielberg (Jaws, 1976, Raiders of the lost Ark, 1982, ET, 1983, Saving Private Ryan, 1999 o Lincoln, 2013) o Alejandro González Inárritu (Amores Perros, 2000, 21 Gramos, 2003, Biutiful, 2010, Birdman, 2014, The Revenant, 2015), quienes en fechas recientes han atacado como perros rabiosos a las películas de Marvel en particular.

“Falta de contenido”, apuntan…, lo cual es cuestionable si analizamos la fuente de la que beben. “Prototipo repetitivo”, acusan, algo ciertamente cierto…. También señalan que abusan de los efectos especiales (¿y no lo hicieron ellos, en su momento, con Alien o Cazadores del Arca Perdida?) una situación cierta también, y hasta lógica si consideramos la tecnología existente en la actualidad. El exceso es tendencia. Parte de la historia del cine. Pero ahora es una tentación casi ineludible…
Como todo, el cine de superhéroes pasará y se acomodará en una nueva realidad cinematográfica, inaugurada de hecho con nuevas generaciones de cineastas. De esta manera, regresarán las películas inteligentes, relegadas supuestamente por las cintas de Marvel y demás. Siempre he pensado que el cine debe disfrutarse como es, durante el tiempo que sea disfrutable. Finalmente también es para eso, hay que recordarles a los grandes maestros, tal vez.

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